28/11/16

Rusia pierde varias islas a causa del calentamiento global



Rusia pierde varias islas a causa del calentamiento global

Debido a la erosión costera varios territorios en el norte de Rusia han quedado bajo el agua, destacan científicos.

actualidad.rt.com

Según los científicos de la Universidad Politécnica de Tomsk, el calentamiento global incrementa la destrucción de las zonas costeras de los mares árticos, según se informa en la página web de la entidad rusa. En particular, un alto nivel de erosión costera se observa en el mar de Siberia Oriental y el mar de Láptev, los mares marginales del océano Ártico.

Los investigadores afirman que la velocidad de la erosión costera al norte de Rusia alcanza de 20 a 30 metros cada verano. Como resultado, Rusia pierde territorios. "Por ejemplo, las islas Semiónovski y Vasílievski. Nuestros abuelos las recuerdan como islas, pero ahora se encuentran bajo aguas poco profundas. Durante los últimos 2.000 años 40 kilómetros de la tierra fueron 'devorados' por la erosión costera", destacó Ígor Semilétov, miembro de la Academia de Ciencias de Rusia.

"Si hablamos del calentamiento global, esto no significa que, literalmente, (el planeta) se esté calentando diariamente. Estamos hablando de un aumento de la temperatura media en los términos globales. Está comprobado que ahora se observa el aumento del nivel del mar, el derretimiento de glaciares, incluyendo los montañosos", añadió el investigador durante el foro científico internacional dedicado al estudio de la destrucción del permafrost en el océano Ártico.

Muchas figuras destacadas instan a prestar atención al problema del aumento de temperatura en nuestro planeta. Por ejemplo, el compositor italiano Ludovico Einaudi ha interpretado una composición propia sobre un trozo de hielo flotante en el Océano Ártico. Con este acto ha participado en el evento 'Conservemos el Ártico' organizado por Greenpeace.

25/11/16

10 consejos para ser ecológicos en casa

10 consejos para ser ecológicos en casa

muyinteresante.es

¿Cómo podemos proteger el medio ambiente en nuestro hogar? No hace falta emplear mucho tiempo ni esfuerzo, con estos sencillos consejos reducirás el impacto ambiental de tus actividades cotidianas, cuidarás tu salud y, de paso, reducirás considerablemente tus facturas de luz y electricidad a fin de mes.

1. Reduce, reutiliza y recicla


Aplica las famosas 3R a tu vida cotidiana, y hazlo en ese orden: no compres cosas innecesarias, antes de tirar algo a la basura pregúntate si puedes darle una segunda vida (por ejemplo, los tarros de cristal se pueden emplear para guardar azúcar o sal) y, por último, deposita tus residuos en los contenedores de reciclaje correspondientes.

2. Aprovecha el agua

¿Vas a ducharte y el agua caliente tarda mucho en salir? ¡No dejes que se desperdicien tantos litros de agua! Para ser más ecológico puedes recogerla en un cubo y usarla para fregar o regar las plantas.

3. ¡Luces fuera!

Apaga las luces cuando no estés en la habitación. Eso sí, en el caso de las bombillas de bajo consumo y los fluorescentes de las cocinas, el momento de encendido consume mucha energía, por lo que, si vas a volver en menos de 20 minutos, es mejor dejarla encendida.

4. Utiliza la lavadora de forma responsable


Espera a que esté llena, utiliza programas cortos y lava en caliente solo cuando la ropa esté muy sucia. Además, no abuses del jabón y del suavizante: este último es muy contaminante y además su uso está desaconsejado en prendas delicadas como el material de montaña con gore-tex.

5. Hoy es 'el día del horno'

El horno es uno de los aparatos que más energía consume de la casa. Por eso, aprovecha cada vez lo enciendas para cocinar varios alimentos a la vez. Apágalo antes de terminar el tiempo de cocción: con la energía residual será suficiente.

6. Limpieza 'eco'


Muchos productos de limpieza están elaborados con químicos muy agresivos para la salud y el medio ambiente. Intenta minimizar su uso y explora otras posibilidades más saludables y los productos de limpieza caseros: ¿sabías que el vinagre blanco tiene propiedades desinfectantes, desengrasa y quita el óxido?

7. El aceite usado, nunca por el desagüe

Cada litro de aceite usado que se tira por el sumidero puede contaminar 1.000 litros de agua. Puedes evitarlo con un gesto tan sencillo como guardarlo en algún bote o garrafa y llevarlo al punto limpio. Y los más mañosos pueden hacer jabón casero con el aceite usado.

8. Ojo con el aire acondicionado y la calefacción

Tanto si hace calor como frío, no abuses del aire acondicionado y de la calefacción. Antes de correr a encender el aparato, puedes realizar sencillos gestos para ahorrar energía y dinero, como por ejemplo cerrar las ventanas y bajar las persianas en las horas de más calor del verano, y en invierno cuando se hace de noche y baja la temperatura.

9. Aparatos en 'stand-by'


No dejes el cargador del móvil enchufado ni el stand-by de los electrodomésticos, pueden llegar a suponer el 20% de tu factura eléctrica.

10. Consume responsable

Compra productos ecológicos, locales y de temporada, elige los que lleven menos envases de plástico y con procesos de elaboración menos contaminantes.

5/11/16

La ecología entra en los cementerios

La ecología entra en los cementerios

eleconomista.es

La ecología ha entrado definitivamente en los cementerios, donde las funerarias se afanan por organizar funerales sostenibles, con féretros de madera certificada, mortajas de textiles puros, urnas biodegradables o incineraciones con filtros de dioxinas.

La empresa funeraria Mémora, una de las principales en España, ha presentado hoy, con motivo de la festividad de Todos los Santos, algunas de las novedades de los funerales ecológicos, que se están abriendo un hueco en el mercado durante los últimos años.

"Los funerales ecológicos consisten en controlar todos los productos y servicios que intervienen en el funeral para conseguir reducir las emisiones contaminantes", según ha explicado el consejero delegado del Grupo Mémora, Juan Jesús Domingo.

Además de la ecología, los últimos avances científicos y tecnológicos también están permitiendo ofrecer otras novedades, como una de las ofertas que más se está extendiendo en este momento: la extracción y conservación del ADN del difunto, que perdura durante 25 años, y que permite a las familias consultar los datos del ADN cuando quiera.

"Hace cinco años que ofrecemos este servicio, que cuesta unos 200 euros, y que la gente, que cada vez es más consciente que las soluciones futuras pasan por la genética, contrata cada vez con más frecuencia", ha explicado Domingo.

La construcción del nuevo tanatorio de Sancho de Ávila en Barcelona, que está previsto que se inaugure a finales del 2017, ya cuenta con novedades tecnológicas destacables.

El consejero delegado del Grupo Mémora ha avanzado que este nuevo tanatorio ofrecerá la posibilidad de grabar las ceremonias y emitirlas en directo, servicio que ya se ofrece en otros tanatorios que han sido renovados.

La recuperación de la memoria digital también es una tendencia en aumento: "la vinculación con el mundo digital es cada vez más significativa", ha señalado Domingo, que ha presentado el servicio que ofrece la posibilidad de recuperar todo lo que el fallecido dejó públicamente en la red, como fotografías, mensajes, comentarios y archivos.

El Grupo Mémora también destaca dos servicios sobre el legado del fallecido: la "crónica de un adiós", que consiste en una semblanza biográfica y un relato en la ceremonia, y la "crónica de una vida", que incluye la elaboración de un pequeño libro testimonial sobre como transcurrió su existencia.

La novedad que incluye la conversión de las cenizas en joyas y diamantes, presentada hace un par de años por el Grupo Mémora, "es muy minoritaria", ha comentado Domingo, que ha explicado que se trata de menos de un centenar de casos.

Enviar las cenizas a la estratosfera fue otra de las tendencias que se presentó en años anteriores, aunque el coste de 1.500 euros ha hecho que menos de 6 familias contraten estos servicios.

Entre las ceremonias celebradas en Cataluña los últimos años, se puede observar una tendencia clara a aumentar aquellas que son laicas, que ya representan un 16,8 % del total, frente a las ceremonias religiosas, que siguen predominando.

Por otra parte, los cementerios de Barcelona son cada vez más frecuentados por turistas y visitantes, como la Ruta nocturna por el Cementerio de Poblenou, que se celebró el pasado 26 y 27 de octubre con motivo de la festividad de Todos los Santos, y que reunió 1.400 personas para conocer a través de actores vestidos de época la historia y la cultura que se esconde en el cementerio.

29/10/16

Alimentos ecológicos ¿mejores o puro marketing?

Alimentos ecológicos ¿mejores o puro marketing?

Los hay que dicen que el sello eco es una mera estrategia de marketing, y que no son alimentos más sanos que el resto. Otros, en cambio, proclaman que son más saludables para el ser humano y el medio ambiente. Entre ambos, mucha literatura y una jugosa ristra de subvenciones.

tiempodehoy.com

En la céntrica calle de O’Donnell de Madrid ha abierto recientemente sus puertas un supermercado ecológico: lineales impolutos, fruta variada, zumos de toda índole que invitan a la degustación, pastas, chocolates... Todo muy apetecible, pero el susto viene cuando pasas por la caja: un zumo que no llega a los 50 ml, cuesta más de 3 euros... Claro, es ecológico pensarán, y estamos acostumbrados a pagar por esta alimentación dos o tres veces más que por la alimentación convencional. Todo sea por consumir sano... ¿Realmente?

Sobre los alimentos ecológicos se escuchan voces de todo tipo, a menudo, enfrentadas. Hay quien dice que es un simple marchamo, una mera etiqueta de marketing para vender (más caro) pero que en realidad no son alimentos más sanos que el resto. Y hay otros que defienden justo lo contrario: que sí, que tienen más nutrientes y sientan mejor al cuerpo y que, además, contaminan menos el medio ambiente. Veamos.

Actualmente coexisten tres términos: orgánico, más popular en el mercado anglosajón; biológico (o bio), que se da sobre todo en Alemania y el norte de Europa, y ecológico (eco), el que conocemos en el mundo hispano. El primer reglamento de producción ecológica data de 1991. En España, desde 1993, los términos bio y eco se reservaban para alimentos de producción ecológica. La normativa sobre este tipo de producción es común en toda la UE, pero su aplicación depende de cada país. En España, las competencias, como en otros muchos ámbitos, están transferidas a las comunidades autónomas, que deciden si se encargan directamente o las subcontratan a agencias certificadoras privadas. Cada una de estas agencias, públicas o privadas, tiene un sello propio que acredita la certificación. La primera comunidad que puso en marcha una agencia certificadora fue Andalucía, que creó el Comité Andaluz de Agricultura Ecológica (CAAE) en 1991.


Etiquetados

“Que un alimento esté etiquetado como ecológico solo quiere decir una cosa: que el productor ha cumplido con la normativa europea de producción ecológica, que un inspector lo ha certificado, que el agricultor o ganadero ha pagado y le han dado el sello que permite venderlo así”, comenta en el libro Comer sin miedo J.M. Mulet, licenciado en Química y doctor en Bioquímica en la Universidad Politécnica de Valencia. Esa normativa sigue un principio: que todo lo que se ponga en el cultivo sea natural, pero eso no significa que no se utilicen pesticidas ni fertilizantes en estas producciones: “Hay una lista de fitosanitarios que son producidos por las mismas compañías que fabrican los convencionales (Monsanto, Syngenta...). No se pueden utilizar fertilizantes sintéticos, pero sí naturales”, explica Mulet. ¿Esto es mejor? No necesariamente, dice este experto: “El Spinosad, que es natural, es tóxico para las abejas, por ejemplo. También hay otros compuestos naturales autorizados muy tóxicos, como el cobre, la potasa, el alumbre... Además, en comparación con los abonos químicos, los fertilizantes naturales (como el estiércol) producen más emisiones de óxido nitroso, un potente gas de efecto invernadero”, afirma.

Y es que consideramos ecológico a la forma en la que sembraban nuestros abuelos, pero desde siempre se han utilizado pesticidas, hasta ellos lo hacían. Mucha gente que compra productos ecológicos no sabe que se usan pesticidas en su obtención: “En las encuestas de consumo [la ausencia de pesticidas] es uno de los motivos principales para comprarlos, también es cierto que se anuncian como cultivados sin pesticidas y no reciben sanciones por publicidad engañosa”, continúa Mulet.

“En el caso de que sea necesario el uso de productos por riesgos para los cultivos, solo se pueden usar una serie de sustancias de un listado limitado. Entre esas sustancias está el Spinosad, un producto producido por un microorganismo. Como cualquier producto que se use en agricultura debe hacerse en las condiciones establecidas para un uso seguro. En la mayoría de los casos, la muerte de las abejas está derivada por un mal uso de los productos más que por la sustancia en sí. El uso del Spinosad en agricultores ecológicos está sometido a las inspecciones periódicas por los organismos de control y debe ser correcto en la sustancia y la aplicación. En agricultura convencional no hay un sistema obligatorio de vigilancia del correcto uso de los productos”, defiende Francisco Masero, responsable de Industrias en el CAAE.


Autenticidad


Para producir alimentos ecológicos tienes que obtener el sello, que viene por el visto bueno de los certificadores. Estas evaluaciones se realizan como mínimo una vez al año y con cita previa. Mulet es escéptico con estas visitas: “Te tienes que fiar de que el resto del año el agricultor no eche mano de otros pesticidas”, escribe en su libro. No lo ve así Felipe Silvela, uno de los socios de la pyme de alimentación cordobesa Calsesa que, entre otros, produce un aceite de oliva ecológico: “El asunto de los alimentos ecológicos se lleva en serio y con unas medidas estrictas que garantizan su autenticidad. Todos estos alimentos están controlados por una entidad certificadora, en nuestro caso, el CAAE. Controlan todo, desde el acopio de materias primas hasta el proceso de producción y almacenamiento. Cualquier trampa o irregularidad se castiga con severidad y puedes perder tu autorización para este tipo de producción”, asegura.

La extensión de este tipo de cultivos en España alcanza ya 1.756.000 hectáreas, lo que nos sitúa como el país de Europa con más suelo destinado a esta actividad. Cerca de 33.000 empresas toman partido en este mercado y su número sigue creciendo. Las bondades que se asocian a este tipo de productos han calado entre un buen número de consumidores, empujando a muchos productores a especializarse en este sector que, según los últimos datos recabados por el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, ya representa un 7% de toda la superficie agrícola.


¿Qué hay de verdad?


Al igual que pensar que la agricultura ecológica no usa pesticidas, en la mente del consumidor está muy arraigada la idea de que estos productos son más sanos que los convencionales, pero ¿realmente lo son? Aquí la respuesta depende otra vez de quién la ofrezca: “Los estudios que se han hecho comparando el contenido de nutrientes de unos y otros dan el mismo resultado, no hay diferencias significativas. Además, en el primer reglamento de producción ecológica de 1991 estaba prohibido anunciar que eran mejores para la salud, algo que desapareció en 2007”, explica Mulet en su libro.

Una investigación dirigida por la Universidad de Newcastle, sin embargo, confirma que los alimentos ecológicos son más nutritivos y saludables que los convencionales: tienen más antioxidantes y menos metales. El estudio ha sido publicado por la revista British Journal of Nutrition y afirma que contienen hasta un 60% más de antioxidantes, un 50% menos de cadmio y un 30% menos de nitratos. Según el mismo informe, es cuatro veces más probable hallar pesticidas en cultivos convencionales que en ecológicos. Este estudio contradice el realizado en 2009 por la Food Standards Agency británica, que concluía que no existían diferencias sustanciales entre unos alimentos y otros (aunque este estudio se basó en 46 publicaciones, mientras que el de la Universidad de Newcastle analizó 343).

“Es verdad que existen estudios que destacan lo saludable que son estos productos, pero falta aglutinarlos. Pero no existe una comparativa entre los ecológicos y aquellos que no lo son, al menos, no me suena que exista”, dice Desirée Rubio, secretaria general de Ecovalia, asociación andaluza que impulsa la producción ecológica.

Por otra parte, según Mulet, el argumento de que son mejores para el medio ambiente, otro de los enunciados de quienes defienden esta alimentación, tampoco es válido: según él, los pesticidas autorizados para estos cultivos no son mejores para el entorno. La polémica, como vemos, está servida.

“Las subvenciones son el principal motivo por el que la gente produce ecológico, cuando hablas con los agricultores, la mayoría son escépticos, pero como le sale a cuenta, lo hacen. Es complicado cuantificar cuánto se lleva este tipo de agricultura porque hay diferentes canales de subvenciones de distintas administraciones, pero, por ejemplo, entre 2007 y 2011, Alemania y Austria recibieron casi 250 millones de euros cada una, España un poco menos”, dice Mulet. Solo en Andalucía se habrían recibido unos 200 millones de euros en cinco años.

Mulet defiende que los que ganan dinero con este tipo de agricultura son los que no viven del campo: los certificadores, los capacitadores, las ONG que organizan cursos, ferias, congresos... y todo esto ni siquiera se paga, según él, con las ventas de esta producción, sino con las subvenciones.

Pero si la agricultura ecológica tiene estas ayudas, ¿por qué es tan cara esta alimentación? Básicamente por economías de escala y eficiencia en los cultivos: si el método de producción es menos eficiente, la producción cae y tienes que venderla más cara. “Por ejemplo, en los cultivos que necesitan más nitrógeno, la producción cae en picado. Es el caso de los cereales, donde la producción ecológica es entre un 25% y un 50% menor, el problema es que la base de la alimentación de mucha gente en el mundo son los cereales”, apunta Mulet.

“Son más caros porque el coste de producción es mayor tanto en los cultivos como en los sistemas de elaboración. Los insumos que se usan son más caros. También hay que tener en cuenta que en los últimos años, y gracias al incremento del consumo interno, los precios se están reduciendo. No obstante hay que determinar qué es caro. El consumo de productos ecológicos en Estados Unidos está asociado a una alimentación sana y resultan mucho más caras las consecuencias médicas de una mala alimentación”, dice Masero.

Además, la certificación ecológica, el sello (o los distintos sellos), no es gratuita: el coste varía en función de si se solicita para un producto vegetal, ganadero o de la industria agroalimentaria. “El coste varía, si es vegetal, depende del tipo de cultivo, de la superficie. Si es ganadería, depende del tipo de ganado, del número de cabezas”, dice Rubio. “La obtención del sello ecológico es un proceso de certificación y precisa de un sistema de revisión previa, auditoría, toma de muestras y ensayo. Después, queda sometido a control periódico. Los costes se repercuten en relación a la dimensión de la industria, sus riesgos y el número de auditorías que hay que hacer al año. Existe cierta variabilidad en los precios pero por poner un ejemplo, una almazara mediana puede estar en torno a los 700 euros anuales”, explica Masero.


Los que compran eco


Laurent Vaz gestiona el supermercado Epicure en Valencia donde hay un importante apartado de productos ecológicos y de comercio justo. En la parte eco pueden encontrarse cafés, chocolates, pastas, cereales... “Fruta no, porque por coste nos sale demasiado caro y además son más perecederas que el resto”, dice. ¿Tiene realmente salida la alimentación eco? “A ver, en nuestras ventas representa un porcentaje muy pequeño, pero sí que hay un público fiel, sobre todo veganos. Hay artículos que se ponen de moda y tienes que tener, como la chia y la quinoa, y es verdad que hay otros que están muy buenos, mejor que los convencionales, como el chocolate o el café. Si tienes paladar, notas la diferencia”, continúa Vaz. ¿Y la diferencia de precios? “También se nota: el café del que hablaba cuesta 3,25 euros los 250 gramos. Uno convencional, por ejemplo, sale por poco más de dos euros”. Solo en Andalucía, habría unas 1.000 industrias transformadoras de productos ecológicos y unos 1.400 productores.

Según Mulet, el perfil del consumidor de productos ecológicos en España responde a un 15% de clase alta y un 19% de clase media alta. “Consumir ecológico es una alternativa tan válida como no hacerlo, pero solo se justifica desde la elección personal, no porque sea mejor para la salud y el medio ambiente”, finaliza el profesor.

24/10/16

Un periódico de 1912 alertaba del calentamiento global



Un periódico de 1912 alertaba del calentamiento global

eleconomista.es

Las redes sociales se hacen eco de un artículo escrito en 1912 en el que se alertaba de que el consumo de carbón calentará la temperatura "en unas pocas centurias".

Twitter, Facebook y otras redes sociales recogen estos días un recorte del diario neozelandés Rodney and Otamatea Times, del 4 de agosto de 1912, en el que se alerta de que el consumo de carbón puede incrementar la temperatura del planeta a largo plazo.

El recorte, que está colgado en Internet en la dirección de la Librería Nacional de Nueva Zelanda, dice así: "Los hornos del mundo queman unos 2.000 millones de toneladas de carbón al año. Cuando arde, junto con oxígeno, añade unas 7.000 millones de toneladas de dióxido de carbono a la atmósfera anualmente. Esto crea en el aire una capa que aumentará la temperatura de la Tierra. El efecto puede ser considerable en unas pocas centurias".

Por muy sorprendente que resulte, el articulito no desvelaba nada nuevo: en el año 1896 el científico sueco Svanthe Arrhenius había establecido la primera relación entre la concentración del CO2 y la temperatura de la atmósfera.

Eso sí, sus teorías y sus experimentos no fueron verificadas hasta un siglo después, y todavía hay una minoría, cada vez más minoría, que pone en duda el origen humano del aumento de la temperatura planetaria.

10/10/16

¿Cómo puede aprovechar Rusia las consecuencias del calentamiento global?



¿Cómo puede aprovechar Rusia las consecuencias del calentamiento global?

El calentamiento global puede permitir a Rusia y otros países ubicados en las regiones septentrionales del mundo utilizar los recursos disponibles de manera más eficiente, expuso Diana Alarcón, representante del Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones Unidas.

sputniknews.com

Lo más importante es aprovechar las nuevas condiciones naturales de manera razonable, dijo Alarcón en una entrevista a la radio de la ONU.

Como consecuencia del calentamiento global, la tierra, que hasta hace poco estaba cubierta de hielo la mayor parte del año, puede llegar a ser adecuada para la vida y la agricultura. En su análisis, la experta se basa en el Estudio Económico y Social Mundial anual, elaborado por expertos del Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de la ONU. El informe de este año está dedicado a la lucha contra el cambio climático y la desigualdad social.

Las consecuencias más graves del calentamiento global serán percibidas especialmente desde los países de África y Asia, mientras que Estados Unidos y muchos territorios latinoamericanos también están clasificados como sitios de alto riesgo. No obstante, el peligro es relativamente pequeño para Rusia. Por otra parte, con el enfoque adecuado, el calentamiento global puede incluso traer beneficios, explica Alarcón.

"El cambio climático se debe principalmente al aumento de la temperatura del aire en todo el planeta. Esto significa que los países que se encuentran en el norte o el extremo sur, donde hoy hace demasiado frío, pueden beneficiarse como consecuencia del incremento de las temperaturas. Los países que tienen grandes extensiones de tierra no aptas para la vida hoy, por estar cubiertos de hielo la mayor parte del año, pueden empezar a utilizar estos lugares para la agricultura y los asentamientos humanos, es decir, gestionar sus recursos de manera más eficaz", precisó la representante.

En este caso, Rusia tiene grandes oportunidades para aumentar la producción agrícola introduciendo esta tierra en servicio, concluyó Alarcón.

1/10/16

Cabo de Hornos es elegido uno de los destinos ecológicos del planeta

Cabo de Hornos es elegido uno de los destinos ecológicos del planeta

Factores como su biodiversidad y la oferta de un turismo responsable con el medio ambiente caracterizan a esta zona que abarca 5 millones de hectáreas.

economiaynegocios.cl.-C. González

La Reserva de la Biósfera Cabo de Hornos, en el extremo austral del país, es desde hoy uno de los "Top 100 Destinos Sustentables 2016" del planeta. Un reconocimiento internacional para aquellas regiones del mundo que destacan por su biodiversidad y por llevar a cabo esfuerzos para ofrecer un turismo más respetuoso con el medio ambiente.

Creada en 2005, la reserva considera una superficie de 5 millones de hectáreas, tanto marinas como terrestres, en las cuales se incluyen tres parques nacionales, entre ellos el Alberto de Agostini, al sur de Punta Arenas, y el Cabo de Hornos, vecino a Puerto Williams y el más austral del planeta.

"El extremo sur de Chile tiene una gran historia de relación con los naturalistas y con la ciencia -como el paso en el siglo XIX del alemán Rodulfo Amando Philippi y el inglés Charles Darwin-. Se trata de un patrimonio muy valioso, que ofrece una gran biodiversidad y la posibilidad de investigar diversos aspectos, como el monitoreo del cambio climático global", comenta Ricardo Rozzi, director del Programa de Conservación Biocultural Subantártica (PCBS).

Fue precisamente el PCBS, que funciona al alero de la Universidad de Magallanes, el Instituto Milenio de Ecología y Biodiversidad, la Fundación Omora y la Universidad de North Texas, el que postuló a la reserva al "Top 100".

Se trata de la segunda versión de esta iniciativa conjunta de cuatro organizaciones líderes en turismo sustentable -TravelMole, Vision on Sustainable Tourism, Totem Tourism y Green Destinations-, y que reemplaza a la selección realizada hasta 2010 por la National Geographic.

En la versión anterior, de 2014, el lago Llanquihue e Isla de Pascua fueron los únicos sitios chilenos incluidos en la lista de 100 "destinos verdes", junto con la Muralla China, la ciudad de Vancouver en Canadá, el archipiélago portugués de las Azores, y la ciudad de Liubliana, capital de Eslovenia, en donde hoy se realiza la ceremonia de reconocimiento de los 100 nuevos destinos sustentables.

Ecoturismo con lupa


Naturaleza, medio ambiente, aspectos culturales, factores sociales, economía verde y política de turismo verde son las seis categorías que un equipo de 30 expertos internacionales evaluó para escoger la centena finalista.

Factores que la Reserva de la Biósfera Cabo de Hornos cumple a cabalidad. Por ejemplo, el archipiélago cuenta con el 5% de las especies de briofitas (musgos) conocidas en el planeta, así como otra serie de especies de líquenes, hongos, hepáticas e invertebrados, que dan forma a lo que se conoce como "bosques en miniatura" del Cabo de Hornos.

Esto es lo que ha llevado al desarrollo del "ecoturismo con lupa", para apreciar las pequeñas formas de vida presentes en el lugar, tanto con fines de investigación, educativos como turísticos. "Nosotros lo inventamos, y ya en China y Japón están comenzando a hacer algo similar. La idea es integrar la experiencia e investigación, con la ética ambiental, conectarse con la naturaleza", precisa Rozzi.

Singularidades como esta, a juicio de la directora ejecutiva de la Fundación Imagen de Chile, Myriam Gómez, están posicionando al país "como un verdadero laboratorio natural para el desarrollo de las ciencias. Actualmente, científicos, biólogos y astrónomos de alto nivel miran a Chile para descubrir, desde sus particularidades, los misterios del universo; al mismo tiempo que los turistas están encontrando aquí una oferta única e innovadora (...) bajo una perspectiva ecológica".

Para Rozzi, el reconocimiento impone un gran desafío en términos de manejar el turismo y el cuidado de la zona. Con ese objetivo, ya se aprobaron fondos a nivel del gobierno regional para la construcción del Centro Subantártico Cabo de Hornos, orientado al trabajo en áreas como la investigación, así como la divulgación y educación a visitantes, y la creación de un centro de formación técnica enfocado al turismo sostenible, en el cual pueda participar la comunidad local y se dé el intercambio con centros de otros países.

26/9/16

Base secreta estadounidense construida bajo hielo emerge por calentamiento global



Base secreta estadounidense construida bajo hielo emerge por calentamiento global

Construyeron un red de túneles para albergar laboratorios, un hospital, un cine y una iglesia

nacion.com

El calentamiento global hizo que emerja una base estadounidense construida secretamente durante la Guerra Fría en Groenlandia. La instalación, concebida para estar sepultada por los hielos eternos, ahora sale poco a poco a la superficie, trayendo consigo aguas contaminadas y residuos nucleares.

El hielo y la nieve fundida se infiltran en los vestigios de esta estructura escondida, por lo que se teme que haya riesgos de que sean vertidos al océano aguas contaminadas, químicos como los policlorobifenilos (PCB) y residuos radioactivos.

"Nadie pensaba que llegaría a la superficie (...) pero el mundo cambió", explicó a la AFP William Colgan, experto en glaciares de la Universidad Canadiense de York.

Un estudio dirigido por este académico en la Revista de Investigaciones Geofísicas mostró que la base podría estar en la superficie a partir de 2090, mientras que sus arquitectos pensaban que iba a quedarse en la criósfera para siempre.

Antecedentes. En 1959, el Cuerpo de Ingenieros del Ejército Estadounidense inició a construir el "Campamento Century", ubicado a unos 200 kilómetros al este de la base aérea estadounidense de Thule. Oficialmente las instalaciones eran un laboratorio para estudiar el Ártico.

Construyeron un red de túneles para albergar laboratorios, un hospital, un cine y una iglesia, que eran alimentados por un pequeño reactor nuclear.

Tres años más tarde, los militares enviaron al Estado Mayor el proyecto "Iceworm" (Gusano de hielo), una red de túneles para guardar más de 600 misiles balísticos.

Pese a que ya se habían iniciado las obras, los ingenieros se dieron cuenta de que el hielo estaba "vivo" y en movimiento, lo que amenazaba la seguridad de los túneles. Entonces en 1967 el proyecto fue abortado. El reactor nuclear fue extraído, aunque persisten los desechos.

Frente al riesgo ecológico, emergen críticas que exigen que haya una operación de limpieza de gran envergadura. Pero, ¿quién se embarcaría en esta labor o quién podría financiarla? Dado que sacar desechos a una profundidad de 30 metros tendría un precio exorbitante.

Para William Colgan, la alternativa es esperar el derretimiento.

Responsables. El ministro de Relaciones Exteriores de Groenlandia, Vittus Qujaukitsoq, se declaró "preocupado" y dijo estar determinado a esclarecer las responsabilidades correspondientes.

En la época de la Guerra Fría, Dinamarca regía un control más fuerte sobre Groenlandia, que desde entonces ha logrado cuotas más altas de autonomía. En 1951, Copenhague y Washington firmaron el "Tratado de Defensa de Groenlandia", que sin embargo, no menciona los misiles, probablemente porque los estadounidenses decidieron mantener a sus aliados en la ignorancia.

Kristian Jensen, jefe de la diplomacia del país escandinavo, miembro de la OTAN, dijo escuetamente que su gobierno va a "examinar" el caso, en estrecha colaboración con Groenlandia.

Tras la publicación del estudio realizado por William Colgan, el Pentágono aseguró por su parte que "reconoce la realidad del cambio climático y los riesgos que supone" en este caso.

Estados Unidos seguirá "trabajando con el gobierno danés y con las autoridades de Groenlandia para arreglar las cuestiones de seguridad común", indicó el departamento de Defensa, que precisó que todavía no ha "evaluado" las conclusiones científicas de los canadienses.

El caso del "campamento Century" constituye "un motivo totalmente nuevo de tensiones políticas por el cambio climático" y podría establecer un precedente, para bien o para mal, advirtieron los expertos.

Sara Olsvig, diputada de la oposición que representa a Groenlandia en el parlamento danés, criticó que el acuerdo entre Dinamarca y Estados Unidos es impreciso en relación a las instalaciones construidas, además de que los territorios en cuestión no fueron consultados.

Para Kristian Hvidtfelt Nielsen, académico de la Universidad de Arhus, Estados Unidos y Dinamarca deberían compartir las responsabilidades.

"Desde un punto de vista moral, creo que Dinamarca y Estados Unidos tienen el deber de hacer una limpieza. Fueron los estadounidenses los que construyeron la base, son los daneses quienes les dieron el permiso", afirmó.